Malas Madres
Por fin llegaron mis ansiadas vacaciones y con ellas los pequeños placeres como ver una película después de cenar (si, antes no aguantaba ni las letras del inicio). El otro día aprovechando la programación de la tele vi "Malas Madres" y no podía dejar de sentirme identificada con la protagonista: Una mamá que se encarga de la casa, los hijos, el trabajo, que va sobrepasada y corriendo a todos los lados, que llega tarde casi siempre por las mil tareas que tiene y que no se acuerda de ella misma hasta que por circunstancias de la vida decide decir SE ACABÓ. Obviamente, tiene que enfrentarse a miles de criticas de otras madres que no ven aceptable esta actitud y es ahí donde quiero llegar... ¿Por qué tenemos que opinar, juzgar, criticar, etc la manera de llevar la maternidad de otras mujeres? ¿Por qué somos tan duras con nosotras mismas y entre nosotras?

Vamos a repasar la situación: Sales de tu casa con tu pareja, marido y vuelves del hospital con una cosita diminuta entre los brazos a lo que tienes y quieres cuidar lo mejor que sabes y puedes porque estás aterrorizada de no saber, de no poder o de que le pase algo por tu culpa. Bien. Además de todos lo temores que tienes llega Pepita, tu suegra, tu madre, la vecina del pueblo o la cuñada de la vecina a decirte lo mal que lo estás haciendo (sin tu pedir consejo ni preguntar) y a decirte cómo lo tienes que hacer. ¿Cual es el resultado de esto? Ansiedad. Más miedo. Rabia. Impotencia. Así que vale ya. Vale ya de querer ser la madre perfecta que hace todo perfecto y que escucha las criticas de otras madres y de otras no madres (estas que aconsejan sin ser mamás son la repanocha). Se acabó.
Mira a tu bebé, a tu hijo, y sonríe. Esa preciosidad la has creado tu. Tu has conseguido que coma, que duerma por las noches, que deje de llorar cuando tiene miedo, que aprenda, que supere sus primeras veces... Solo tu sabes qué es lo que necesita cómo y cuando. Así que no escuches. Lo estas haciendo genial. Ser mamá no es fácil, a veces no nos leen la letra pequeña en la que pone el cansancio devastador, las lágrimas derramadas o el sentirse fuera del mundo e ir a contracorriente.
A vosotras, "Marisabidillas" deciros que dejéis de juzgar al resto. Cada mamá es increíble a su manera. Cada mamá cría a sus bebés como sabe.
Vamos a dejar de ser tan metomentodos y a dar consejos solo cuando nos lo pidan. La maternidad tiene demasiadas cosas duras como para ponerle añadidos innecesarios.
