Remedios caseros
Y hoy en remedios caseros (que funcionan) os traemos...LA CEBOLLA. Estos días creo que he acabado con toda la huerta porque se han convertido en mis aliadas.
Tenemos la casa en cuarentena con tanto virus y nuestros huéspedes los mocos y la tos. Con ellos (como os podéis imaginar) las noches son terribles: tos, llanto, más tos, más llorar...y mamá y papá panda han mutado a ser unos walking dead. Así que si los jarabes no funcionan, si las cosas de herbolario tampoco, si el humidificador no da a basto...Vamos a tirar de remedios de la abuela.

Partimos de la base de que la cebolla además de ser un alimento es un gran medicamento natural por sus propiedades:
- Cardiosaludables
- Diuréticas
- Prebióticas
- Digestivas
- Antioxidantes
- Antidiabéticas
- Anticancerígenas
- Antisépticas.
Esta es la propiedad que nos viene al pelo cuando no sabemos qué hacer ya para que nuestros peques o nosotros mismos podamos respirar mientras dormimos. Pues bien, para que eso pase, es tan sencillo como dejar una cebolla cortada por la mitad en nuestra mesilla de noche.
Nuestra habitación y casa olerán a ensalada pero oye, que nos quiten lo bailao, se ventila todo y problema resuelto.
¿Lo habéis probado? ¿Conoceis otro remedio casero para el resfriado?
